Leest

En Leest, un auténtico pueblo agrícola borgoñón, te sumerges totalmente en un ambiente campesino. Los primeros habitantes de Leest vivían de la caza y la pesca. En este momento, sus habitantes disfrutan de sus propios productos, como leche de yegua, fresas, y una rica oferta de verduras frescas como, por ejemplo, coliflores, coles de Bruselas y espárragos, directamente de los campos de cultivo. Para vivir una experiencia rural combinada con la historia de Leest, te montarás en un legendario Jeep Willys y atravesarás caminos embarrados hacia los lugares de conmemoración de los ataques aéreos durante la Segunda Guerra Mundial.

Los habitantes de Leest están orgullosos de su carácter rural y de su rica historia. También son conocidos por su espíritu empresarial activo y dinámico. Te recibirán con los brazos abiertos en los extensos campos cultivados. Malinas Naturalmente te presenta una amplia oferta. ¡Leest da ganas de más!

NO TE PIERDAS ESTO – LEEST

1. Lechería de yegua De Beck

¿Sabías que las yeguas también son ordeñadas? Los pueblos de la estepa de Rusia beben leche de yegua desde la antigüedad, aunque este producto no es tan conocido aquí como la tradicional leche de vaca. Sin embargo, la leche de yegua tiene algo fascinante. Más aún, a esta leche se le atribuyen muchas propiedades curativas. Desde 1997, Willy y Gerdt De Beck ordeñan sus yeguas a diario para proporcionarnos este maravilloso producto.

Paardenmelkerij De Beck

2. Hermoso campo

A los habitantes de Leest les encanta destacar – ¡y con razón- que viven en un pueblo de verduras. Es para no perdérselo. Leest en un caldo de cultivo fértil para todo lo que crece y florece. Coliflores, coles de Bruselas, coles lombardas y repollos, espárragos, endivias, brócoli y puerros: esta no es sino una pequeña muestra de la amplia gama de verduras que se cultivan aquí. Productos más frescos que en Leest no los encontrarás en ningún sitio, y además, sus campos te invitan a respirar aire fresco

Platteland Leest

3. Steynemolen

La historia nos enseña que Leest siempre ha sido un pueblo de agricultores. Las antiguas huellas no se han borrado: granjas arrendadas como la Finca van Halen, el Molino de Steynen y la Granja de Rendelbeek siguen existiendo. El Molino de Steynen Molen merece la pena tu atención. Algunos topógrafos han encontrado aquí restos de una antigua villa romana (probablemente, el asentamiento más antiguo de Leest). Esto seguramente explica por qué el camino de Kapelle es parte de la antigua calzada romana que unía Utrecht con Bavay en el norte de Francia y pasaba por Malinas.

Steynemolen - © Regionale Beeldbank – Stadsarchief Mechelen