Haverwerf_CopyrightTourismMechelenMiloProfi.jpg

Haverwerf

En este lugar se solía descargar y comercializar avena. La avena, que para la sociedad de la época tenía la importancia que tiene el trigo hoy, estaba sujeta al derecho de emporio: los barcos tenían que detenerse en Malinas, y poner a la venta la carga entera durante tres días. Los comerciantes sólo podían volver a cargar y llevar la mercadería que no se había vendido en Malinas.



Llaman la atención las tres casitas al lado del puente. Datan del S. XVII, y son el principal punto de atracción del Haverwerf. La casa de la esquina se llama “Het Paradijske” (El pequeño paraíso). Los relieves encima de las ventanas representan las escenas “el paraíso terrenal” y “el árbol del conocimiento del bien y del mal”.



En el medio está “De Duiveltjes” (Los diablillos), una de las fachadas de madera más hermosas del país. Antes se llamaba “De Verloren Zoon” (El hijo pródigo), por la parábola representada encima de la puerta de acceso. El nuevo nombre es una referencia a los diablillos que funcionan como columnas. A la izquierda está la casa San José. En el medio de ésta hay un relieve representando al santo con el niño Jesús. Te invitamos a caminar a lo largo del agua... ¡y a disfrutar!

Precio

Comodidad

Servicios

¿Dónde?

Haverwerf 20, Mechelen

Contacto